¿Qué es el parkinson?

El parkinson es una enfermedad que afecta al sistema nervioso. La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico y lentamente progresivo, en donde se produce una degeneración de las neuronas de la sustancia negra, que se encuentra en la zona media del cerebro. 

Estas neuronas son las encargadas de producir dopamina, un neurotransmisor que utiliza nuestro cerebro. Al disminuir los niveles de dopamina, se produce la afectación a los ganglios basales, responsables del movimiento. Como consecuencia, aparece una disminución progresiva de muchas capacidades, inicialmente relacionadas con la pérdida de movimiento, como dificultad para caminar, comer, hablar, escribir…

La enfermedad de Parkinson es el segundo trastorno degenerativo del sistema nervioso central más común después de la enfermedad de Alzheimer. Esta enfermedad puede aparecer con un componente hereditario familiar (Parkinson hereditario) o de forma espontánea (Enfermedad de Parkinson). Además, existen otras enfermedades con síntomas similares pero con causa conocida que se conocen como Parkinsonismos.

Los síntomas más característicos del parkinson son:

  • Bradicinesia: La bradicinesia hace referencia a la lentitud de movimientos. En el Parkinson los movimientos se vuelven más lentos de lo habitual, los pacientes se mueven poco y el rostro se vuelve inexpresivo, apareciendo la denominada “facies en máscara o cara de póker”.
  • Temblor: El temblor característico es un temblor de reposo, que comienza habitualmente por las manos. El temblor aparece cuando la persona está parada y desaparece cuando mueve la mano para realizar algún gesto. Este temblor se extiende poco a poco a brazos, piernas, mandíbula… Es característico de la enfermedad.
  • Rigidez: La rigidez aparece desde el inicio de la enfermedad y dificulta los movimientos poco a poco. Influye en la capacidad de marcha, en los giros, sentarse y levantarse de una silla… 
  • Inestabilidad postural: el tronco tiende a inclinarse hacia delante adelantando el centro de gravedad. Además aparecen problemas para mantener el equilibrio y desaparecen los movimientos automáticos, facilitando las caídas.

Además de estos síntomas, suelen aparecer muchos más como consecuencia de la muerte neuronal. Un tercio de los pacientes desarrolla demencia, puede aparecer estreñimiento, dificultad al orinar, mareos, sialorrea (aumento de salivación), aumento de sudoración, micrografía, depresión, cambios emocionales o trastornos del sueño.

El tratamiento de la enfermedad de Parkinson 

A nivel médico el tratamiento es administrar un fármaco llamado levo-dopa (precursor de la dopamina), para intentar suplir la destrucción de la misma en el organismo.

Es un tratamiento paliativo que enlentece la evolución de la enfermedad, mejorando la calidad de vida y retrasando la aparición de los síntomas. Con el tiempo este fármaco resulta insuficiente y se plantearán otros tratamientos médico o quirúrgicos.

 

La rehabilitación es un proceso fundamental en el transcurso de la enfermedad, mejorando la calidad de vida del paciente y retrasando la evolución de la enfermedad. En Neurem estamos especializados en rehabilitación de la patología neurológica. Consulta a nuestro equipo y te asesoraremos sin compromiso.

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