La fatiga es, con diferencia, uno de los síntomas más frecuentes e incapacitantes de la esclerosis múltiple: la sufren entre el 75 y el 95% de las personas con esta enfermedad, y para muchas es el síntoma que más limita su vida laboral, social y cotidiana. En Neurem es algo que nos hemos encontrado en nuestro día a día durante más de 10 años y esta entrada de blog pretende divulgar y desmontar mitos sobre la misma, basada tanto en nuestra experiencia clínica como en lo que dice la evidencia.
Durante décadas, la recomendación habitual ante la fatiga era el reposo. Hoy la evidencia científica apunta en la dirección contraria: el ejercicio terapéutico, bien diseñado y adaptado, es una de las herramientas más eficaces para reducirla.
Por qué aparece la fatiga en la esclerosis múltiple
La fatiga asociada a la esclerosis múltiple no es simple cansancio. Tiene un origen central, relacionado con las lesiones propias de la enfermedad en el sistema nervioso central, pero con el tiempo puede desarrollarse también una alteración periférica, a nivel de la fibra muscular, que agrava aún más la sensación de agotamiento.
A esto se suma con frecuencia la fatiga cognitiva: una sensación de «mente exhausta» que afecta a la atención, la memoria y la velocidad de procesamiento, y que puede aparecer incluso cuando las pruebas neuropsicológicas resultan normales, lo que dificulta su reconocimiento tanto por parte del paciente como del profesional.
Esta combinación de fatiga física y cognitiva es la razón por la que, durante años, se desaconsejaba la actividad física en personas con esclerosis múltiple, por miedo a que empeorara los síntomas. La evidencia actual ha revertido completamente esa idea.
Lo que dice la evidencia más reciente sobre el ejercicio terapéutico
En los últimos dos años se han publicado varias revisiones sistemáticas y metaanálisis de gran tamaño que permiten hablar con bastante seguridad sobre qué tipo de ejercicio terapéutico funciona mejor para la fatiga en esclerosis múltiple:
- Un metaanálisis en red publicado en 2024 en Frontiers in Neurology, que incluyó 84 estudios y cerca de 3.800 participantes, comparó distintas modalidades de ejercicio. El ejercicio mente-cuerpo (como el yoga) obtuvo el mayor efecto sobre la reducción de la fatiga, seguido muy de cerca por el entrenamiento de fuerza y el ejercicio combinado (fuerza más aeróbico).
- Un metaanálisis en red de 2025 publicado en Journal of Neurology, con 31 ensayos clínicos aleatorizados y más de 1.200 pacientes, confirmó que distintas modalidades de fisioterapia y ejercicio mejoran de forma significativa tanto la fatiga como la calidad de vida en esclerosis múltiple.
- Una revisión de 2025 en Physical Therapy mostró que las personas con esclerosis múltiple que cumplen las pautas recomendadas de actividad física presentan una reducción significativa tanto en la gravedad como en el impacto de la fatiga sobre su vida diaria.
- Un ensayo controlado aleatorizado ha mostrado que el entrenamiento de fuerza de alta intensidad reduce de forma significativa la fatiga en personas con esclerosis múltiple, incluso en quienes parten de niveles de fatiga elevados.
- Una revisión de 2025 sobre entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) confirmó mejoras tanto en la capacidad de ejercicio como en la fatiga, con un perfil de seguridad adecuado cuando el programa se supervisa y se adapta de forma individual.
El mensaje es claro: el ejercicio terapéutico es seguro en la esclerosis múltiple y se ha convertido en una de las estrategias con mayor respaldo científico para el manejo de la fatiga, junto con otras intervenciones sobre el sueño, la gestión de la energía y el abordaje psicológico.
Qué papel juega la fisioterapia en este proceso
La fisioterapia es quien traduce esta evidencia en un programa real y seguro para cada paciente. No se trata de «hacer ejercicio en general», sino de diseñar un programa de ejercicio terapéutico ajustado a la fase de la enfermedad, al nivel de fatiga, a la afectación motora y a los objetivos de cada persona. En la práctica clínica, esto implica:
- Valoración inicial completa, que incluye el nivel de fatiga, la capacidad funcional, el equilibrio y la posible espasticidad, antes de diseñar cualquier programa.
- Dosificación cuidadosa de la intensidad y el volumen de ejercicio, evitando tanto la infra-dosificación (que no genera beneficio) como el sobreesfuerzo (que puede aumentar la fatiga a corto plazo).
- Combinación de modalidades: el entrenamiento de fuerza y el ejercicio combinado (fuerza y aeróbico) muestran algunos de los efectos más consistentes sobre la fatiga, y suelen integrarse con trabajo de equilibrio y flexibilidad.
- Educación en gestión de la energía, para que la persona aprenda a planificar su actividad diaria y a reconocer sus propios límites, en lugar de evitar el movimiento por completo.
- Seguimiento y reajuste continuo del programa de ejercicio terapéutico, ya que la esclerosis múltiple es una enfermedad con un curso variable en el tiempo.
Una idea que conviene desterrar
Durante mucho tiempo se pensó que el ejercicio podía agravar los síntomas de la esclerosis múltiple, lo que llevó a desaconsejar su práctica. Las investigaciones más recientes han demostrado justo lo contrario: aplicado de forma controlada, individualizada y progresiva, el ejercicio terapéutico tiene un efecto positivo consistente sobre la fatiga, la movilidad, la función cognitiva y la calidad de vida de las personas con esclerosis múltiple.
Por eso, en un programa de fisioterapia y rehabilitación neurológica bien diseñado, el ejercicio terapéutico no es un complemento opcional: es una de las herramientas centrales para que la persona con esclerosis múltiple recupere autonomía frente a uno de los síntomas que más condiciona su día a día.
Referencias
- Zhang, X-N., Liang, Z-D., Li, M-D. (2024). Comparison of different exercise modalities on fatigue and muscular fitness in patients with multiple sclerosis: a systematic review with network, and dose-response meta-analyses. Frontiers in Neurology. https://doi.org/10.3389/fneur.2024.1494368
- Effects of exercise on fatigue and quality of life in multiple sclerosis: a network meta-analysis and systematic review (2025). Journal of Neurology. https://link.springer.com/article/10.1007/s00415-025-13368-7
- Abou, L., Murphy, T., Truong, E., Peters, J. (2025). Meeting Physical Activity Guidelines for Persons With Multiple Sclerosis Reduces Fatigue Severity and Impact: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Clinical Trials. Physical Therapy, 105(6), pzaf046. https://doi.org/10.1093/ptj/pzaf046
- Englund, S., Piehl, F., Kierkegaard, M. (2022). High-intensity resistance training in people with multiple sclerosis experiencing fatigue: a randomised controlled trial. Multiple Sclerosis and Related Disorders, 68, 104106. https://doi.org/10.1016/j.msard.2022.104106
- Martín-Núñez, J., Gómez de Castro, S., Heredia-Ciuró, A. et al. (2024/2025). High-Intensity Interval Training Effects on People With Multiple Sclerosis: A Systematic Review and Meta-analyses for Exercise Capacity and Fatigue. American Journal of Physical Medicine & Rehabilitation, 104(7), 605-612. https://doi.org/10.1097/PHM.0000000000002676
- Fatiga y cansancio en esclerosis múltiple: guía para reducirlo (2025). Fundación Esclerosis Múltiple (FEM). https://www.fem.es/es/fatiga-una-guia-para-personas-con-esclerosis-multiple/
Nota: este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración individualizada de un profesional sanitario. Todo programa de ejercicio terapéutico en personas con esclerosis múltiple debe diseñarse tras una valoración específica de fisioterapia, adaptada a la fase de la enfermedad y al nivel de fatiga de cada paciente.