LA IMPORTANCIA DE LA FUNCIÓN

¿Por qué nos movemos? ¿Por qué existe el movimiento? ¿Por qué en la mayoría de lesiones neurológicas, aun cuando existen muchos problemas que nos pueden incapacitar, la dificultad que más suele preocupar es la de no poder moverse como antes?

Los seres vivos necesitamos el movimiento para vivir. Si partimos de nuestro cuerpo, todos los movimientos voluntarios e involuntarios se realizan por algo, siempre existe una finalidad, y para buscar dicha finalidad, necesitamos que las áreas motora, cognitiva, perceptiva, comunicativa y social funcionen de manera óptima. Sin el funcionamiento adecuado de estas áreas no podríamos ir a por nuestros alimentos ni relacionarnos con otros seres vivos, ni defendernos de una agresión o alcanzar un objetivo propuesto.

A diario realizamos una infinita cantidad de acciones que nos pasan desapercibidas porque están integradas en nuestros circuitos neuronales; damos pasos, nuestros músculos se contraen, nuestras articulaciones se mueven en sentido fisiológico, planificamos o coordinamos, siempre hacia un objetivo determinado. El movimiento en un ser vivo no existe si no va ligado a la consecución de un objetivo. En resumen, nos movemos porque necesitamos hacer cosas, y necesitamos hacer cosas para vivir y desarrollarnos.

En Neurem entendemos que el proceso de recuperación del paciente neurológico no se explica sin la unión del mismo a la función. Desde el primer contacto con la persona, buscamos un fin funcional prioritario en las sesiones de terapia que pueda generalizar en su día a día.

Dotar de significado a todo aquello que hacemos con las personas estimula y motiva su sistema nervioso en todo momento.